Hippocratic Oath Revisited

http://www.nogracias.eu/2014/01/22/hippocratic-oath-revisited/

i-tried-to-imagine-a-world-where-the-politicians-had-to-take-the-hippocratic-oath-primum-non-nocere.anvil-unisex-fitted-recycled-tee.natural.w760h760

Gracias a Beatriz Ogando, en la lista de MedFam, conocemos esta preciosa versión del Juramento Hipocrático, al parecer, muy utilizada en el mundo anglosajón y que fue redactada por el Dr. Louis Lasagna, Decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tufts, en los años 60

Prometo cumplir, en la medida de mis capacidades y de mi juicio, este pacto.

Respetaré los logros científicos que con tanto esfuerzo han conseguido los médicos sobre cuyos pasos camino, y compartiré gustoso ese conocimiento con aquellos que vengan detrás.

Aplicaré todas las medidas necesarias para el beneficio del enfermo, buscando el equilibrio entre las trampas del sobretratamiento y del nihilismo terapéutico.

Recordaré que la medicina no sólo es ciencia, sino también arte, y que la calidez humana, la compasión y la comprensión pueden ser más valiosas que el bisturí del cirujano o el medicamento del químico.

No me avergonzaré de decir «no lo sé», ni dudaré en consultar a mis colegas de profesión cuando sean necesarias las habilidades de otro para la recuperación del paciente.

Respetaré la privacidad de mis pacientes, pues no me confían sus problemas para que yo los desvele. Debo tener especial cuidado en los asuntos sobre la vida y la muerte. Si tengo la oportunidad de salvar una vida, me sentiré agradecido. Pero es también posible que esté en mi mano asistir a una vida que termina; debo enfrentarme a esta enorme responsabilidad con gran humildad y conciencia de mi propia fragilidad. Por encima de todo, no debo jugar a ser Dios.

Recordaré que no trato una gráfica de fiebre o un crecimiento canceroso, sino a un ser humano enfermo cuya enfermedad puede afectar a su familia y a su estabilidad económica. Si voy a cuidar de manera adecuada a los enfermos, mi responsabilidad incluye estos problemas relacionados.

Intentaré prevenir la enfermedad siempre que pueda, pues la prevención es preferible a la curación.

Recordaré que soy un miembro de la sociedad con obligaciones especiales hacia mis congéneres, los sanos de cuerpo y mente así como los enfermos.

Si no violo este juramento, pueda yo disfrutar de la vida y del arte, ser respetado mientras viva y recordado con afecto después. Actúe yo siempre para conservar las mejores tradiciones de mi profesión, y ojalá pueda experimentar la dicha de curar a aquellos que busquen mi ayuda.

Anuncios

ALGO PASA CON LA ASISTENCIA SANITARIA (III)

En medio de la vorágine de políticas sanitarias basadas en los recortes de prestaciones y copagos quizás hayamos olvidado que al margen de esas medidas discutibles existen otras menos llamativas pero más importantes y sencillas. Quizás simplemente poniéndonos de acuerdo y explicando que un colesterol de 230 mg/dl puede no ser una enfermedad, que un PSA normal no es necesario repetirlo en cada análisis, que la periodicidad anual de algunos análisis, pruebas o revisiones no tiene sentido, que el ácido úrico por encima del límite establecido por el laboratorio no siempre tiene que tratarse con fármacos, que no siempre “el disconfort” se soluciona con pastillas, que la artrosis asintomática puede no precisar tratamiento, que la menopausia y el embarazo no son enfermedades, que los tapones de cera en los oídos no precisan ser derivadas al especialista siempre, que la mayor parte de los catarros no necesitan la toma de antibióticos “por si acaso para que no se baje al pecho”, que no todo lo que se vende en las farmacias tiene utilidad reconocida, que los límites mínimo y máximo de los intervalos de los parámetros clínicos en ocasiones son sencillamente una cuestión estadística… en fin multitud de cosas sobre las que los usuarios reciben informaciones contradictorias y que deben ser tenidas en cuenta en el trato diario con el paciente en nuestras consultas basado en la confianza cada vez mas deteriorada por una multitud de presiones e intereses ajenos a la salud.cocheescoba

La atención primaria es el “coche escoba” que recoge todo aquello que no puede extirparse, coserse, escayolarse o incluso medicarse y aunque todos coinciden en la teoría de que una atención primaria bien estructurada y dotada puede resolver el 80% de los procesos patológicos comunes, pocos son los que se lo creen y además son esos mismos que utilizan estos argumentos en las grandes convenciones los que adolecen habitualmente de la actitud y aptitud necesarias e indispensables para que sea una realidad terminando casi siempre por adoptar conclusiones como responsabilizar a la primaria del gasto farmacéutico sin tener en cuenta los condicionantes que todos conocemos y que no repetiré, como considerarnos incompetentes para determinar la duración de una incapacidad transitoria, como indicar al paciente que consulte con su farmacéutico sabiendo que el usuario no tiene recursos para distinguir entre titular y mancebo, como no habilitarnos para prescribir determinados tratamientos que por unas u otras circunstancias nos están vedados. Poco importa que ni especialistas ni inspectores incluyan entre sus tareas la visita domiciliaria y sea un familiar quien vaya a explicar la situación ante las instancias oportunas para fiscalizar dichos tratamientos.

Tenemos una buena sanidad a pesar de todo, a pesar de los políticos, de las políticas sanitarias, de los recortes, de las listas de espera, del déficit de financiación y de la desigual distribución de recursos entre niveles asistenciales.

Algo pasa con la atención sanitaria y parece que no importa.

ALGO PASA CON LA ASISTENCIA SANITARIA (II)

Las listas de espera para derivaciones a otros especialistas ante las dudas diagnósticas que se nos planteanen atención primaria, cuando están entre 3 y 12 o más meses sin información alguna sobre su situación, condicionan que el paciente, optando por su desconfianza ante explicaciones que contradicen las campañas publicitarias, oriente su atención hacia servicios de urgencia o consultas privadas. En los primeros, la capacidad resolutiva, aun siendo mayor que en atención primaria, no permite grandes alharacas y en las segundas la profusión de pruebas, dicho con todo respeto, únicamente queda limitada por la capacidad económica del paciente, pero ambas pueden cuando menos calmar la lógica ansiedad que produce el malestar no siempre bien resuelto.explicaciones

Cuando por fin se produce la deseada consulta con la especialidad correspondiente no acaban las peripecias porque el paciente de nuevo acude a nuestra consulta tanto para solicitar una segunda opinión como para, lo que es mas sangrante, pedir una serie de explicaciones que sea por lo que sea el especialista no ha sabido o no ha querido exponer. Y ahí estamos nosotros haciendo dibujos y esquemas a partir de las apañadas explicaciones del paciente y utilizando ese tiempo del que no disponemos sin haber podido leer el preceptivo informe de vuelta de la colaboración solicitada.

Puede que sea un iluso pero si de cada derivación que realizo a otro nivel pudiera recibir el informe correspondiente quizás la próxima ocasión pudiera evitar dicha derivación y si así no fuera, por lo menos parecería que la asistencia sanitaria es una atención coordinada.

Juan Gérvas: Libertad y equidad. Un paseo por el dolor y la muerte

 

 

En Dempeus per la Salut Pública nos esforzamos por distinguir “salud” de “ausencia de enfermedad” y por tanto, pensamos que SÍ existe el derecho a la salud (en el respeto de los Derechos Humanos y en el sentido que  las muchas conquistas ciudadanas  han significado avances en las políticas de salud entendida en sentido amplio, social, de afianzamiento de la autonomía y  la solidaridad y una vida más digna y humana ).   Sin embargo, creemos de interés difundir este artículo de  Juan Gérvas, médico rural y mucho más, publicado en Acta sanitaria.  En el mismo habla de la sanidad, de nuestros derechos, y parte del principio de que el sistema sanitario es un determinante de salud fundamental para, después de pasar por lo que sucede en los modelos de asistencia liberalizados (caso de Estados Unidos), arremeter contra el cambio de sistema promovido por el Real Decreto-Ley 16/2012 y sus promotores, a la vista de lo que ocurrirá a partir del 1 de septiembre. Decreto ya aprobado el viernes 3 de agosto.

 

Determinantes sociales de salud

 

Para ser humanos precisamos de genes y de cromosomas humanos. La salud depende básicamente de esta “carga genética” con la que nacemos. También depende de la alimentación y de las condiciones de vida de nuestra madre antes y durante el embarazo, y más allá (los 1.000 primeros días de un niño son clave, desde la concepción hasta el segundo cumpleaños). Fundamental en salud es la educación, personal y de nuestros padres (especialmente de la madre). También tener una vivienda y un trabajo digno. Se complementa con el suministro y depuración de aguas, y con la justa distribución de la riqueza (por eso es tan importante la democracia para la salud). La existencia de un sistema sanitario es también un determinante de salud; así, precisamos de un sistema sanitario capaz de suministrar vacunas esenciales y de enfrentarse a los problemas de salud agudos y crónicos, incluso para morir (sin dolor, por ejemplo).

 

La salud depende de muchos determinantes y nadie puede “asegurarla”; por ello no existe propiamente “el derecho a la salud”. Si existiera “no habría derecho a tener gripe”, por ejemplo; e iría contra tal derecho el morirse. La salud es un valor, como la belleza, la inteligencia, la paz interior o el amor, y nadie puede “asegurarla”. Las obligaciones de los poderes públicos respecto a la salud son: defensa de la salud (protección-legislación, como la que regula el transporte de mercancías peligrosas), incremento de la salud (promoción-intervenciones, como la construcción de pistas de deportes), evitar las enfermedades y sus consecuencias (prevención-actividades, como la vacunación infantil) y organización de los servicios personales (atención clínica-prestación de servicios en hospitales y en atención primaria).

 

Los sistemas sanitarios públicos de cobertura universal

 

La enfermedad, el dolor y la muerte nos conmueven a los humanos, y en la búsqueda de alivio para nosotros y para los otros aceptamos “agruparnos” y sostener entre todos un sistema sanitario que permita aquello de “hoy por ti, mañana por mí”. El sistema sanitario es un importante determinante de salud. Las sociedades desarrolladas llevan más de cien años elaborando normas y estructuras para llevar el sistema sanitario a toda la población, con independencia de su “capacidad de pagar”. Son los sistemas públicos de cobertura universal típicos de los países desarrollados, con la excepción de los EEUU. Son sistemas basados en la equidad.

 

La enfermedad y la muerte se acompañan de sufrimiento, y de riesgo de bancarrota. Cuando no hay un sistema público de cobertura universal hay peor salud, mayor gasto en salud, y más bancarrotas por enfermedad.

 

Entre la libertad y la equidad (entre la autonomía y la justicia)

 

Las sociedades desarrolladas se debaten entre la libertad y la equidad. La libertad absoluta es una quimera, y en el sentido económico más. Basta recordar los efectos mortíferos del “laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même” en Irlanda, a mitad del siglo XIX, con la crisis por el tizón tardío de las patatas, frente a la que no se intervino y que conllevó la muerte y emigración en masa. La equidad absoluta también es una quimera, y en el sentido económico más. Basta recordar el infierno comunista de la URRSS de Stalin a mediados del siglo XX y los millones de muertos “políticos”.

 

Los sistemas sanitarios también se debaten entre la equidad (servicios según necesidad a todos los habitantes, sin o con mínimas barreras para el acceso) y la libertad (servicios según capacidad y deseo de pago, o con criterios restrictivos para el acceso como “aseguramiento” a través del trabajo)

 

http://www.equipocesca.org/organizacion-de-servicios/primary-health-care-oriented-systems-for-whom-why-and-how/

 

En los sistemas sanitarios que valoran la equidad, la atención primaria (el médico de cabecera) es importante. Si se valora más la libertad, el importante es el especialista (y el hospital).

 

Respecto al sistema sanitario, la libertad es valor clave en los EEUU, donde incluso se duda de que se pueda forzar a la población a tener un seguro. Allí el principio bio-ético básico es el de la autonomía, el respeto a las finalidades del individuo. Allí la equidad es valor secundario, como lo es el principio bio-ético de justicia (distribución de cargas y beneficios, según capacidad y necesidad, que incluye el rechazo a la discriminación por cualquier motivo). Por eso no existe allí un sistema sanitario público de cobertura universal.

 

Lo que sucede cuando no hay un sistema sanitario público de cobertura universal (el ejemplo de los EEUU)

 

La libertad en EEUU se paga con dinero, con peor salud y con más enfermedad y muerte. Por ejemplo, con mayor mortalidad infantil y materna que ningún otro país desarrollado del mundo (de hecho, la mortalidad materna está aumentando en los EEUU). Por ejemplo, con más años potenciales de vida perdidos; por cada 100.000 mujeres son 3.600 (en España, 1.950) y por cada 100.000 varones son 6.400 (en España, 4.350).

 

Por ejemplo, los EEUU gastan el 17% de su Producto Interior Bruto en salud (contra el 8% de Japón, que en dólares por cabeza y año son 8.000 contra 2.900). Por ejemplo, el gasto de bolsillo en salud es de 976 en los EEUU, contra 454 en Japón. Y en medicamentos, 960 dólares por cabeza y año en los EEUU y 560 en Japón (donde el porcentaje de mayores de 65 años es del 23% contra el 13% en los EEUU). Además, el gasto en administración sanitaria es cuádruple en los EEUU.

 

La mala salud de los EEUU se debe tanto a la falta de acceso de los que lo necesitan (pero no pueden pagarlo) como a los excesos de atención en los que no lo necesitan (pero pueden pagarlo). La atención sanitaria es la tercera causa de muerte en los EEUU, por efectos adversos y excesos varios

 

http://www.coronadomd.com/articles/USHealthCareBestJAMA.pdf

 

El gasto en problemas de salud es la causa más frecuente de bancarrota familiar en los EEUU. El coste es tan alto y los seguros tan escasos que las familias no pueden hacer frente a las enfermedades. Entre las bancarrotas de las familias por causa de gastos médicos, el 75% tenía seguro pero fue insuficiente. La mayoría de las familias en bancarrota por los gastos médicos son de clase y educación media, pues no es un problema de los pobres (que tienen una especie de “beneficencia” muy deficiente, “Medicare”). Al comparar los EEUU con otros países desarrollados (Alemania, Australia, Canadá, Francia, Holanda, Noruega, Nueva Zelanda, Reino Unido, Suiza y Suecia) se demuestran en los EEUU los problemas de acceso a médicos y servicios necesarios, y del reintegro de gastos (al 25% se le negó, o tuvo menor reembolso del preciso).

 

El predominio absoluto de la libertad, y de la “mano del mercado” se paga en los EEUU con costes insoportables, con despilfarro en administración, con cuidados en exceso y mortales para algunos y, en defecto para la mayoría, con mala salud de poblaciones e individuos y con bancarrotas familiares.

 

El paso de un sistema sanitario público universal a un sistema sanitario público para “asegurados”

 

Desde el 1 de septiembre de 2012 España cambia su sistema sanitario, sin debate parlamentario ni social. Se pasa de un sistema sanitario público de cobertura universal para todos los habitantes a un sistema sanitario público sólo para “asegurados”. Se excluyen, además, muchos servicios esenciales incluso para los “asegurados”. Se ha elegido, pues libertad (y autonomía) contra equidad (y justicia). Veremos casos del estilo de:

 

Paciente de 22 años, senegalesa, soltera, vive en condiciones precarias en un “piso patera”, hace algún trabajo ocasional ilegalmente ya que “no tiene papeles”. Acude a su médico de cabecera, en el centro de salud, pues le ha faltado la regla y se ha hecho una prueba en la farmacia que da positiva. Quiere confirmar el embarazo y abortar. No tiene tarjeta sanitaria. El médico confiesa su impotencia, y le recomienda un aborto farmacológico, comprando el medicamento en el “mercado negro”

 

http://www.equipocesca.org/wp-content/uploads/2010/11/aborto-mys-2010.pdf

 

La paciente lo intenta (emplea un medicamento “falso”) y acaba en urgencias con aborto incompleto por causa mecánica (aguja de hacer punto). Se practica una histerectomía y se complica con septicemia. Muere por fallo multiorgánico, tras un mes de hospitalización.

 

Paciente varón de 68 años, viudo, colombiano, vive con sus hijos (cuidaba de los nietos), en seguimiento a domicilio por insuficiencia cardíaca, en situación estable. Toda la familia carece de “papeles” y en la actualidad ninguno tiene trabajo formal alguno. El 1 de septiembre dejan de ir a ver al paciente su médico y su enfermera, y se dejan de hacer las recetas y de seguir al enfermo. La situación se vuelve imposible y al cabo de tres meses el paciente empeora hasta morir con disnea y agonía de días en el hospital.

 

Mujer de 55 años, rusa, sin trabajo, sin “papeles”, se ha dedicado a la prostitución, ahora vive en la calle, acude regularmente al servicio de oncología en el hospital para su quimioterapia. Padece cáncer de pulmón, fue intervenida hace un año. El 1 de septiembre la dejan de recibir y de atender. Muere a las tres semanas, de un vómito de sangre (hemoptisis, en realidad), bajo el puente en que se había refugiado.

 

Varón de 25 años, con SIDA y tuberculosis. Carece de “papeles”. Es argentino, fontanero a ratos en la economía sumergida. Le contagió el SIDA su novio, con el que ha roto. Acude a por su medicación hasta el 1 de septiembre, cuando le comunican que “no está asegurado”. Deja el tratamiento y en los meses siguientes contagia de SIDA a varios contactos sexuales, y de tuberculosis (que se ha vuelto multi-resistente) a varios parroquianos del bar al que solía acudir. El estudio del brote de tuberculosis multi-resistente lleva a su localización e ingreso (por orden judicial); muere al cabo de meses de hospitalización, por toxoplasmosis cerebral.

 

Y suma y sigue, dolor, sufrimiento, enfermedad, muerte y sobre-coste. El Real Decreto-ley 16-2012 desprende desprecio a los habitantes de España, a los “asegurados” y al sistema sanitario (y a sus profesionales). Castiga a todos los españoles como si fueran banqueros, políticos, sindicalistas, promotores y/o constructores (los responsables de la crisis). Falta al principio básico bio-ético de justicia y refleja la arrogancia y soberbia de quienes se tratan untuosamente de “señorías” y sólo les falta besarse en la boca para dejar claro sus lazos mafiosos (en contra de la salud de los habitantes de España y para bloquear la democracia y no cambiar la Ley Electoral).

 

¡Caiga sobre sus cabezas la sangre de los que sufrirán y morirán por aplicación del RDL 16-2012!

 

Juan Gérvas (jgervasc@meditex.es) es médico general y promotor del Equipo CESCA (www.equipocesca.org)

 

 

 

Normal
0
21

false
false
false

MicrosoftInternetExplorer4

/* Style Definitions */
table.MsoNormalTable
{mso-style-name:”Tabla normal”;
mso-tstyle-rowband-size:0;
mso-tstyle-colband-size:0;
mso-style-noshow:yes;
mso-style-parent:””;
mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;
mso-para-margin:0cm;
mso-para-margin-bottom:.0001pt;
mso-pagination:widow-orphan;
font-size:10.0pt;
font-family:”Times New Roman”;
mso-ansi-language:#0400;
mso-fareast-language:#0400;
mso-bidi-language:#0400;}

http://dempeusperlasalut.wordpress.com/2012/08/06/juan-gervas-libertad-y-equidad-un-paseo-por-el-dolor-y-la-muerte/

 

DE CÓMO LA INDUSTRIA MANIPULA A LOS PACIENTES

http://www.nogracias.eu/2013/04/06/de-como-la-industria-manipula-a-los-pacientes/

Ya hemos hablado de las estrategias inmorales que utiliza la industria farmacéutica para sesgar las decisiones de los médicos que van desde las más burdas basadas en el marketing directo a las más sofisticadas y peligrosas utilizadas para manipular la evidencia.

La semana pasada en estupendo blog del Grupo del Medicamento de la Sociedad Valenciana de Medicina de Familia y Comunitaria se hacía eco de la campaña de (des)información, patrocinada por Farmaindustria, de varias asociaciones de pacientes integradas en la plataforma Somos Pacientes, patrocinada por Farmaindustria (la aliteración es nuestra)

Contraponen los compañer@s valencian@s estas iniciativas a otras de consumidores y pacientes más y mejor empoderados. Merece la pena su lectura

Pero la idea de esta entrada es analizar los argumentos de la campaña en cuestión: “Informados sobre los medicamentos de marca y genéricos”. En esta campaña se sigue el manual del buen manipulador al dedillo. Con la excusa de un buen fin como es denunciar el cachondeo de las distintas apariencias en los envases de un mismo principio activo, cuelan en el argumentario datos que, en realidad, pretenden generar una opinión distorsionada de los genéricos y, de paso, muy favorable a la mano que está detrás: la “generosa” industria farmacéutica

Diapositiva1

http://www.somospacientes.com/wp-content/uploads/2013/02/folleto-campa%C3%B1a-imagen.pdf

Tras explicar la diferencia entre principio activo y excipiente, en el punto (5) comienza el publi-reportaje de la industria:

(5) ¿Cómo se hace un medicamento?: El desarrollo de un medicamento implica de media entre 10 y 12 años de investigación y unos 800 millones de euros de inversión. La patente tiene un periodo de exclusividad de 20 años, contando desde que comienza la investigación. Cuando vence el periodo de protección se puede comercializar un genérico.

Falso: el costo del desarrollo de los medicamentos es muy variable, dependiendo de que sean moléculas totalmente nuevas o derivadas de otras antiguas (medicamentos me too). En todo caso, fuentes independientes calculan que el precio medio, una vez descontadas ayudas públicas y desgravaciones de impuestos, es unas 18 veces menos de lo calculado en el tendencioso artículo que sirvió para dar esa cifra mágica de 800 millones de dólares. Un coste medio más real estaría cerca de los 43 millones de dólares.

En la entrada “Fashion Victims”, donde denunciábamos esta estrategia de inflado de precios, podéis encontrar todas las referencias.

Los objetivos de hacer creer que la industria gasta más de lo que realmente hace en el desarrollo de los nuevos medicamentos  son varios:

1- Poder poner unos precios a los nuevos medicamentos sumamente elevados y completamente desproporcionados a su costo real

2- Dar una imagen de empresa innovadora que apuesta fuertemente por la investigación cuando la realidad es que, en la actualidad, es una industria que desarrolla medicamentos mediocres (menos del 30% de los nuevos medicamentos introducidos en el mercado, tras una evaluación de su aportación real, tendrían justificada su aprobación) que consiguen vender gracias a su descomunal inversión en promoción (24% de su facturación en marketing vs 12% en investigación). La industria farmacéutica es, principalmente, una industria dedicada a la publicidad no a la investigación.

3- Convencer a médicos y pacientes de que el gasto en medicamentos es un dinero que procura un justo retorno a unos benefactores que asumieron riesgos descomunales en su invención y que, de esta manera, podrán seguir contribuyendo al avance de la medicina, qué digo, al progreso de la humanidad

En el punto (7) del folleto aparece la segunda información sesgada, por incompleta:

(7) ¿Qué es la biodisponibilidad? Es la cantidad de medicamento que el cuerpo absorbe y la velocidad con que llega al lugar donde tiene que hacer su función curativa. Se admite una variación del 20% por arriba o por abajo entre la biodisponibilidad del medicamento genérico y el medicamento de marca.

Si un paciente lee este punto lo que piensa inmediatamente es que los medicamentos genéricos son distintos a los de marca en un 20% (1 de cada 4 médicos también lo piensan)

Sobre este asunto se ha discutido hasta la extenuación. Sin embargo, dada la continua desinformación de la industria farmacéutica al respecto, de la que esta campaña es una muestra clara, merece la pena recordar los argumentos más importantes:

1- Es inadecuado (aunque no casualidad) utilizar el concepto técnico de biodisponibilidad para comparar genéricos y marcas. Este término se refiere a propiedades farmacocinéticas del medicamento que nada tiene que ver con sus capacidades terapéuticas. El concepto que debería utilizarse, si se quiere informar a los paciente de manera leal, es el de “bioequivalencia”.

2-Dos especialidades son bioequivalentes si son equivalentes farmacéuticos y su biodisponibilidad (cantidad y velocidad), tras su administración en la misma dosis molar, es parecida hasta tal punto que sus efectos (en cuanto a eficacia y seguridad) son esencialmente los mismos que la especialidad original. La calificación de especialidad bioequivalente con la de referencia, es adjudicada por la Agencia Española del Medicamento cuando cumple con satisfactorios estudios de biodisponibilidad

3- La biodisponibilidad es un parámetro farmacocinético que mide la velocidad y la magnitud a la que un principio activo (fármaco) accede desde la forma farmacéutica en que se administra al torrente circulatorio sistémico. Se cuantifica mediante unos parámetros farmacocinéticos:

-Cmax: Concentración máxima en sangre que alcanza el principio activo tras la
administración de una dosis.
-Tmax: Tiempo en el que se alcanza Cmax.
-AUC: Área bajo la curva concentración plasmática/tiempo tras la administración de
una dosis. Cuantifica la cantidad de total de fármaco disponible en la sangre.

4- Considerar como bioequivalentes medicamentos con un 20% de diferencia en la biodisponibilidad  se debe a que:

a) fisiologicamente es casi imposible una misma biodisponibilidad, no solo entre genéricos y marcas, sino entre individuos que toman la misma marca o incluso entre distintos lotes de la misma marca tomados por el mismo individuo. La biodisponibilidad es una variable muy variable que no sirve para comparar la efectividad de los medicamentos.

b)  dentro de ese 20% debe moverse el valor central más los intervalos de confianza del 90% lo que origina que en la práctica el valor medio rara vez exceda el 3-5% o dicho de otra forma la diferencia del 20% no tiene relevancia clínica ni justifica la afirmación de que los medicamentos genéricos son menos eficaces que los de marca

5- La información incluida en este folleto utiliza interesadamente el concepto farmacocinético de biodisponibilidad para enfatizar diferencias nimias entre genéricos y marcas porque en realidad pretende desinformar a los pacientes y generar alarma y desconfianza entre ellos cuando su médico le prescriba un genérico o un principio activo

En este documento del SERGAS, del que he extraído párrafos enteros de esta entrada concluyen:

“La bioequivalencia (equivalencia de las biodisponibilidades) está suficientemente
asegurada mediante los estudios que se exigen para comercializar una EFG y los
márgenes aceptados son menores que los derivados de la variabilidad
interindividual en la respuesta. Por tanto, una estricta bioequivalencia, es rara vez
necesaria para asegurar la ausencia de infra o sobre dosificaciones”

El siguiente punto conflictivo es el (12):

(12) ¿Qué es un medicamento no sustituible? Es un medicamento en el que las variaciones de disponibilidad que se producen cuando se cambia por otro, aunque tenga el mismo principio activo, puede disminuir su eficacia o aumentar su toxicidad. Por todo ello debe recetarse siempre el mismo fármaco, o bien siempre el medicamento de marca o bien siempre el mismo genérico (no se recomienda tampoco intercambios con genéricos de distinto fabricante).

El concepto de medicamentos no sustituibles fue introducido en la Ley  artículo 86.4 de la Ley 29/2006 de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, como una excepción, a tener en cuenta en tres circunstancias:

1- Medicamentos con un margen terapéutico muy estrecho: Acenocumarol, Carbamazepina, Ciclosporina, Digoxina, Metildigoxina, Fenitoina, Litio, Teofilina, Warfarina, Levotiroxina. TOTAL: 10

2- Los medicamentos que contengan principios activos sujetos a especial control médico o aquellos que requieran medidas específicas de seguimiento por motivos de seguridad: derivados de vitamina A (isotretinoína, acitretina) de administración sistémica, Ácido acetohidroxámico, Talidomida, Clozapina, Pergolida, Cabergolina, Vigabatrina, Sertindol. TOTAL: 9

3- Medicamentos inhalados en los que el formato del dispositivo es muy decisivo

Este folleto publicitario eleva escandalosamente la categoría de excepción a norma. No especifica que son menos de 20 medicamentos los que entran dentro de estas condiciones, muchos de uso muy limitado. La información pretende inducir a que los pacientes o ciudadanos que lean este punto y el siguiente, directamente, crean que todos los medicamentos podrían/deberían entrar en la categoría de no sustituibles. Veamos el último punto y el colofón destacado del folleto

(12) ¿Puedo recibir el medicamento de marca que llevaba consumiendo desde hace años? Con la nueva normativa muchos medicamentos de marca han reducido su precio al mismo que el de su equivalente genérico. Con ello los pacientes crónicos pueden seguir consumiendo su tratamiento habitual, aunque este sea de un medicamento innovador. Por todo ello es muy importante que hable con su médico para que le resuelva todas sus dudas a este respecto.

Debajo de este último punto, destacado en el folleto

Si usted es afectado por una enfermedad crónica y lleva tiempo utilizando un medicamento concreto que le funciona, debe saber que tiene derecho a que se le siga recetando y dispensando el mismo medicamento

Es decir, tras generar dudas sobre si los medicamentos genéricos y los de marca (“innovadores” como les gusta auto-denominarse; término que tampoco casualmente es utilizado en la campaña) son equivalentes, utilizan la restrictiva categoría de medicamentos no sustituibles para convencer a los pacientes de que todos sus medicamentos podrían entrar dentro de este concepto si ejercieran adecuadamente sus derechos. Su salud está en juego ya que hay una diferencia entre ellos de hasta un 20%.

Increíble como, sin mentir, ponen una chinita más en el difícil camino que los genéricos tienen en nuestro país.

Lo lamentable es que la industria que, legitimamente supongo, quiere convencer a los pacientes de que es mejor seguir con la marca de toda la vida que con el genérico, para hacerlo, en primer lugar manipule la información y, en segundo lugar, los utilice vía subvención de plataforma de asociaciones de enfermos -qué flaco favor están haciendo a los enfermos aceptando el juego de tan peligroso compañero de cama-.

También es muy lamentable que dos sociedades científicas de Atención Primaria, SEMG y SEMERGEN, se presten a participar en esta campaña de (des)información

El problema de la isoapariencia sí es relevante y ya ha sido denunciado desde aquí donde nos hicimos eco de la campaña “Si son iguales que parezcan iguales”, apoyada por la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFyC), la Federación de Asociaciones de Enfermería Comunitaria y Atención Primaria (FAECAP) y la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA)

Mientras llegan las reformas legislativas que exijan a la industria farmacéutica la isoapariencia es mejor no inducir a más confusión y desconfianza en el sistema, entre pacientes y ciudadanos que bastante tienen con el copago, con campañas como ésta.

La prescripción por principio activo es la recomendada por todas las agencias y organismos internacionales y tiene claras ventajas como:

1-Permite reconocer los medicamentos por familias y por sus acciones farmacológicas, incluidos los efectos indeseados e interacciones. Esto repercute en 1) menor confusión y errores de medicación (duplicidades, sobredosis, interacciones, contraindicaciones, hipersensibilidad, etc.), 2) Permite también utilizar fuentes de información independiente y analizar las publicaciones referentes a ese medicamento; 3) permite sustraerse (en parte) a los efectos promocionales de las marcas y utilizar solamente aquello que se conoce, 4) facilita el aprendizaje: Reduce el número de nombres/marcas a recordar y disminuye la confusión de la oferta. Actualmente existen alrededor de 1300 principios activos, con alrededor de 6000 nombres comerciales y unas 10000 presentaciones. Reducir de 6000 a 1300 los nombres a recordar tiene un impacto obvio en las posibilidades de confusión.

2-Aunque esto no es aplicable al entorno sanitario español en otros países puede
simplificar la actividad del médico y facilita un reparto eficaz de las tareas entre
prescriptores y farmacéuticos. El médico decide y escribe, por ejemplo haloperidol
2 mg cada 8 horas durante 3 días y no necesita averiguar si tal o cual marca tienen
tantos comprimidos de tal composición. Al farmacéutico le facilita la labor de tener
“stocks” razonables y prácticos que mejoran muchas cosas como por ejemplo
ahorrar al paciente visitas repetidas a por un medicamento que en ese momento
no tiene. Ya llegará

3- Proporciona un lenguaje común internacional en atención primaria, especializada
y farmacia comunitaria de todo el mundo. En los hospitales no están disponibles
todas las marcas ni las marcas son las mismas en un país que en otro. La
prescripción por principio activo evita problemas de sustitución. En muchos domicilios no es raro ver varios medicamentos con el mismo principio activo pero de diferentes
marcas ya que la prescripción sufrió cambios en su especialidad desde que el
paciente pasó por el hospital, después por atención primaria y por último por la
farmacia.

4- Promueve el uso de especialidades farmacéuticas genéricas (más baratas y de la
misma calidad que el original).

5- Disminuye el coste de los medicamentos lo que mejora la eficiencia y mantiene
la calidad de la prestación farmacéutica del sistema público de salud. Como dice Carlos Rincóndesísifo, “Lo público se defiende en la calle, está claro. Pero también en las consultas…” (muy interesante, como siempre, su comentario sobre las estatinas)

6- Facilita la comunicación entre sanitarios, cuidadores y pacientes

Está claro que en la futura ley de transparencia aplicable al sector de la salud, las asociaciones de enfermos también deberán declarar, como las sociedades científicas, todas sus relaciones económicas con la industria.

Veremos entonces cuánto queda de actividad desinteresada

Por último: necesitamos a la industria para seguir desarrollando nuevas medicinas. NoGracias no está en contra de la industria por definición o ideología. Está en contra de sus prácticas manipuladoras y de corrupción que ponen por delante de la seguridad de los pacientes y de la integridad de la medicina o la investigación, sus intereses económicos

Campañas como el AllTrials demuestran que algo está cambiando. Ya ha firmado la farmacéutica más grande del mundo: GSK. Es previsible un efecto dominó que acelere las reformas necesarias para que todos los resultados de los ensayos clínicos sean públicos.

La industria deberá renovarse porque su desprestigio mancha también el de profesionales, revistas y sociedades científicas, instituciones académicas y de investigación así como, al ejemplo me remito, el de las necesarias asociaciones de pacientes.

Morir en casa asistido por profesionales de atención primaria, por el médico de cabecera

Jue, 14 Feb 2013, 10:58 de Equipo CESCA por admin

La muerte es un hecho trascendente (“el hecho” trascendente) y conviene conseguir morir dignamente. Es decir, siempre que se pueda en el propio hogar, rodeado de personas y cosas conocidas, “de la mano” del médico y la enfermera de cabecera, del farmacéutico de cabecera, del trabajador social conocido, en un entorno amable y agradable. Es decir, lejos del hospital y su agresividad y frialdad, lejos de un ambiente extraño y ajeno. De todo ello se habla en esta entrevista; también de eutanasia, obviamente.

  • Morir en casa asistido por profesionales de atención primaria, por el médico de cabecera. Gérvas J. Entrevista de Silvia Cruz Lapeña. Barcelona. Febrero 2013. Descargar texto completo aquí.

VIVIR MI VIDA con daño cerebral sobrevenido

Cuando la vida de una persona se ve truncada por un episodio sobrecogedor, trágico e inesperado, todo su entorno en mayor o menor medida se trastoca pero en el caso del daño cerebral sobrevenido y en personas jóvenes es especialmente impactante, no ya por los primeros momentos de desorientación y angustia que acompañan a este tipo de sucesos, sino por la incertidumbre que a lo largo de los años se instala en nuestras vidas en relación con el desarrollo y evolución de las secuelas.

Han sido unos cuantos años los que han tenido que pasar para que la necesidad de contar nuestra experiencia adoptase la forma de libro. Durante los primeros meses, nuestra cabeza no daba para nada más que no fuera estar al lado de nuestra hija y el cuidado diario absorbía todos nuestros pensamientos que apenas dejaban unos minutos durante la noche, entre quejido y quejido, para asumir la nueva situación. El diario que cada noche escribíamos como auténtica necesidad de recordar lo que habíamos vivido para intentar evitar los errores, potenciar los aciertos y recapitular sobre las cosas que habían sucedido, nos servía también para darnos cuenta de los posibles y pequeños avances que solo volviendo la vista atrás éramos capaces de objetivar.

Cuando estás dedicado en cuerpo y alma durante todos los minutos del día y de la noche a la misma tarea es posible que los árboles no te permitan ver el bosque y esta recopilación de sucesos, reacciones, descubrimientos, enfados y controversias nos permitió posteriormente tener una visión mas real de lo que habíamos vivido. Lo que comenzó como una necesidad ante una situación desconocida para nosotros, a la que nos costaba acostumbrarnos y en la que el día a día nos desbarataba la razón, ha servido como indispensable base sobre la que apoyar nuestro relato.

El momento clave en la decisión de comenzar a escribirlo fue ese instante en que te das cuenta de que puedes recordar el pasado sin que se arrasen los ojos y una lágrima resbale por tu mejilla, lo cual no significa que no sientas un dolor intenso en el corazón por lo que pudo haber sido y no fue y por lo que siendo, dejó de serlo. Sin embargo durante un tiempo y sobre todo con los primeros capítulos no resultó fácil su corrección porque las sensaciones se agolpaban en la cabeza y se transformaban en un nudo en la garganta que impedía el avance.

Pero día a día, Sandra nos infundía esa fuerza que se precisa para avanzar y cuando estábamos bajos de moral o sin ganas de seguir, era ella como tantas y tantas veces la que investida del coraje necesario nos animaba a terminar esta primera parte del relato y digo primera parte porque la siguiente quiere hacerla ella misma.

Cubierta El libro no tiene ninguna pretensión excepto, como explicamos en el mismo, la de agradecer y servir de ofrenda a todas aquellas personas que nos han acompañado durante este tiempo y que con su inestimable apoyo nos han permitido adaptarnos a las circunstancias y encajar de alguna manera nuestras realidades personales y laborales.

Pero también está en nuestro ánimo, y de forma especial, el intentar trasmitir un atisbo de esperanza para aquellas familias que conviven con el daño cerebral sobrevenido y, en general, a todos aquellos que se enfrentan a situaciones difíciles.

En el libro hemos intentado ser claros sin comprometer a nadie y hablo en plural porque si bien soy yo el que lo escribe ni que decir tiene que son mi mujer y mi hija las que lo corrigen y me amarran al suelo cuando la vorágine de ideas que circulan por mi cabeza amenaza con cualquier desatino o simplemente, cuando mi visión profesional como médico asoma sobre la tinta del bolígrafo y disfraza la realidad de jerga médica enrevesada e incomprensible y son ellas de nuevo las que imponen cordura y sencillez.

Los comentarios que nos llegan del libro son gratificantes por varios motivos, según nos dicen, porque se entiende lo que queremos transmitir, porque al parecer mantiene razonablemente la duda sobre la evolución de Sandra e invita a continuar la lectura a pesar de que la mayor parte de los lectores nos conocen y, por tanto, conocen la evolución de Sandra, lo cual no impide que estén presentes las ganas de pasar una página tras otra para satisfacer nuestra humana ansia de curiosidad, porque comentan que el lenguaje utilizado, sin ser zafio, es muy cercano a nuestro nivel de conversación habitual y en definitiva porque pensamos que aunque al principio pueda resultar demasiado denso para aquellas personas que no han vivido de cerca el problema o incluso duro y lacrímógeno para nuestros familiares y pacientes por  los recuerdos que pueda evocar, con el devenir de los capítulos se entra en una sana y a veces divertida visión de lo que son las angustias para terminar, porque no decirlo, con el corazón abierto a la esperanza.

Obviamente no es una novela y por tanto el lector, en principio, puede no manifestar interés en su lectura, sin embargo hay algunos colectivos a los que creemos que especialmente pudiera interesar, por una parte a pacientes y familiares que pueden hallar en el libro multitud de similitudes con sus experiencias y comparar formas de afrontamiento, sacando fuerzas del hecho de saber que no estamos solos y que la lucha continúa, por otra parte a profesionales y cuidadores que pueden encontrar entre sus páginas las vivencias y valores tanto del paciente como de las familias y que normalmente no siempre se corresponden necesariamente con la interpretación que el profesional, inmerso en su ciencia, hace de todas estas situaciones y por último y no menos importante a todas aquellas personas que quieran acercarse a la realidad del daño cerebral sobrevenido.

El libro esta disponible en nuestra asociación ATECEA, de manera que el importe que se consigue va directamente a nuestra Fundación de Daño Cerebral, algo especialmente importante en momentos como este donde las subvenciones se escurren entre las innumerables rendijas que ocasionan las crisis y donde los donativos anónimos de los que presumen ciertas entidades, brillan por su ausencia.

http://www.fedace.org  bit.ly/UXbXFa